La compañía Rocket Lab está preparando un lanzador de bajo coste para enviar una sonda a la atmósfera de Venus, donde las condiciones parecen ser compatibles con la presencia de seres vivos

A partir del año que viene varios robots podrían hallar vida extraterrestre en Marte. Quizás lo más sorprendente es que este descubrimiento, probablemente el más importante de la historia, podría ocurrir durante esta década o la próxima. Pero lo cierto es que es posible que Venus nos dé una sorpresa incluso antes que el planeta rojo.

A simple vista, Venus no parece un lugar muy prometedor para buscar vida, puesto que en su superficie la temperatura puede superar los 400ºC y los vientos alcanzan velocidades de cientos de kilómetros por hora. Pero por encima de sus nubes tóxicas, de ácido sulfúrico, hay una región donde las condiciones son realmente parecidas a las que hay en la Tierra. Por eso, una compañía privada llamada Rocket Lab ya está trabajando en lanzar una misión para buscar vida en Venus. Planean enviarla tan pronto como en 2023, tal como ha informado « Space.com».

«Estoy locamente enamorado de Venus», dijo en una videoconferencia Peter Beck, director general de la compañía. «Estamos trabajando mucho en organizar una misión privada para ir a Venus en 2023».

Es de sobra conocido que en el pasado Venus fue un planeta habitable, con ríos, lagos y océanos. Sin embargo, un calentamiento global descontrolado, impulsado por procesos geológicos, provocó un efecto invernadero tan drástico que convirtió al planeta en una especie de olla a presión.

Un logro para una compañía privada

La intención de la compañía es emplear su lanzador, de nombre Electron, y un adaptador para satélites, llamado Photon. Ambos depositarían una o dos pequeñas sondas en la atmósfera del planeta.

Para Beck, el hecho de que una compañía privada lograse llevar a cabo una misión interplanteria ya es un importante mensaje para el resto del mundo. Además, un éxito en esta empresa sería la demostración de un sistema de lanzamiento capaz de abaratar los costes hasta diez veces.

Recientemente, la compañía consiguió un contrato con la NASA para lanzar un satélite a la Luna a comienzos de 2021, precisamente usando la combinación del lanzador Electron y el adaptador Photon.

Al margen de Rocket Lab, lo cierto es que la exploración de Venus está volviendo a despertar mucho interés entre las agencias espaciales, que están preparando varias misiones para las próximas décadas. Venus esconde muchos misterios y es un laboratorio excelente sobre el cambio climático, las atmósferas o la naturaleza de los exoplanetas.

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